sábado, 29 de enero de 2011

San Pedro de Jujuy: ¡Se declaró la emergencia en violencia contra la mujer!

Luego de una lucha sostenida e intensa, la Casa de la Mujer María Conti arrancó la declaración de emergencia en violencia sexual y doméstica contra la mujer en la Localidad. Lo logró mediante una ordenanza ya promulgada. En esta nota, el relato de esta experiencia que abre una nueva etapa en la localidad en la voz de algunas de sus protagonistas.
El 7 de diciembre de 2010, el Consejo Deliberante, con la presencia de las mujeres de la Casa de la Mujer María Conti, aprobó la ordenanza N° 917/2010 que declara la emergencia en violencia sexual contra la mujer. Desde enero de 2011, la misma se encuentra vigente, ya que fue promulgada por el poder ejecutivo municipal el 30 de diciembre.
Luego de la aprobación, las mujeres que protagonizaron esta batalla y su triunfo, realizaron un brindis en la Casa de la Mujer María Conti.
Ya a fines del mes de enero de 2011, la Casa María Conti se encuentra habitada. Ana María, compañera fundamental de la asociación nos cuenta: Presentamos el Día de la No violencia hacia la mujer nota al Consejo Deliberante pidiendo sesión extraordinaria, pidiendo que se declare la emergencia, indicando el índice de violencia de género en San Pedro de Jujuy. Se llamó a sesión solo para tratar la nota presentada por la Casa de la Mujer”. Y sigue:  Comenzamos con las campañas de firmas para la destitución del juez Argentino Juarez. El 26 de septiembre nos llegó una nota que decía que había renunciado. El 8 de marzo pensamos desde la casa de la Mujer poner una carpa todos los miércoles juntado firmas para la declaración de emergencia en violencia sexual contra la mujer. Toda la comunidad fue conociendo las actividades de la Casa. Desde la Casa se intentó acompañar todos los casos de violencia, también hicimos presentaciones de violencia familiar en el juzgado sin los profesionales. Fueron cinco presentaciones en tres días en el mes de diciembre.” 
Ana María reflexiona: “La satisfacción nuestra es que luego las mujeres vuelven a la Casa a contarnos como están. A nivel comunitario las mujeres van haciendo la casa un lugar propio”. Y nos cuenta: “Ahora también contamos con la asistente social que se suma a nuestro equipo de profesionales”.
Melisa Segundo, también está este día caluroso en la Casa. Ella relata: “Llegamos a esto gracias a un grupo de mujeres que fuimos todos los miércoles a la plaza a levantar firmas. Hay muchos casos de violencia doméstica, laboral, por eso llegamos a esto”. Teresa Iriarte, sentada a su lado, agrega:“Fue un trabajo de hormiga. El pueblo en general se acercaba a firmar, y ellos mismos decían que había mucha impunidad con los violadores en San Pedro. Mucha gente estaba indignada con lo que sucedía o lo que le sucedía en la propia familia. Llevamos las firmas al Superior Tribunal de Justicia para que se destituya a Juarez, y se presentaron en la Legislatura Provincial y en el  Consejo Deliberante para que se declare la emergencia.
Melisa sigue: “El 25 de noviembre fuimos reprimidas, hubo varias mujeres lastimadas, golpeadas. Seguimos adelante a pesar de resistencias de sectores del poder para que no haya más violaciones…”  Teresa finaliza: “Y para que haya Justicia sobre todo”
A Elsa Colqui, presidenta de la Casa, la vimos en su nueva casa, una de las que construyeron las Cooperativas de la CCC y que aún sin agua, sin cloacas y sin luz comienzan a ser habitadas por los adjudicatarios. En medio del lío de la mudanza, y con revoques por terminar, nos cuenta: “Ante la cantidad de casos que llegaron a la Casa de violencia doméstica, incorporamos ese rasgo al pedido de emergencia en violencia contra la mujer, pidiendo que se declare tanto por la violencia sexual como por la violencia doméstica. Esta emergencia es una camino nuevo que vamos a tener que recorrer, yo tengo muchas expectativas, vamos a tener que enfrentarnos con el poder. Si bien ellos lo habilitan para trabajar institucionalmente, no sé si va a ser fácil. Porque no van a querer trabajar con nosotros, porque no les interesa”.
Elsa agrega: “Hoy la Casa de la Mujer está muy bien vista por mucha gente, hace poco estábamos en la casa de la Mujer con unas compañeras, y ya llegaron a la Casa por cualquier motivo, ya no solo por violencia. Uno le tiene que explicar para que es la casa, y se deriva, pero tiene que ver con el prestigio que ha logrado la Casa y como nos hemos hecho conocer”. Y sigue: Ha tenido fruto el sacrificio y el esfuerzo que hemos hecho durante seis o siete meses.  Una vez éramos solo tres y nos faltaba una persona para poder armar la carpa”.
Elsa nos cuenta de lo que vendrá: “Los desafíos para este año son importantes, tenemos el 3 de marzo la Fiesta por el Jueves de Comadre. Luego el 8 de marzo, y a partir de allí una nueva jornada sobre los derechos de la mujer, a trabajar con otras instituciones como el hospital, la asociación de trabajadores sociales y aquellos que quieran sumarse. Lo importante más allá de cuanto  nos podamos proyectar es como va a seguir la casa cotidianamente, muchas mujeres más allá del estado actual del trámite, lograron tranquilidad en sus vidas, haciendo acuerdos con sus ex parejas, etc. en medio del caos en el que vivían. Dos mujeres me dijeron después: ‘Para lo que necesités, buscame’, esto relata lo que sienten y lo que significó para ellas pasar por la Casa de la Mujer, y la actitud de la casa, y la preocupación y las ganas. Es el fruto del esfuerzoLo de la emergencia en violencia contra la mujer es un reclamo a nivel nacional, ya desde el Encuentro Nacional de Mujeres en Tucumán lo venimos planteando. Se juntaron firmas a nivel nacional. Tenemos que seguir peleando y organizándonos las mujeres para que el gobierno nacional y el Congreso Nacional declaren la emergencia”.  
 No podíamos omitir  una reflexión sobre la batalla contra el Juez Argentino Juárez, cuya destitución se motivó en una caso de violanción que lleva la Casa, y en el que el juez liberó a los violadores confesos. Elsa señala: “Muchos nos atribuyen que hayamos logrado que se vaya. Nosotras sabemos que hemos aportado nuestro granito de arena para que se vaya. Y hemos hecho lo suficiente para desgastarlo, con la carpa semanal que lo pedía, lo que fue madurando. San Pedro es una localidad importante dentro del territorio jujeño. Lo que pasó aquí no ha sido ajeno al poder provincial. Después hizo tantas chanchadas, que otros también impulsaron esto.
“Nadie planteó el tema antes de la Casa de la Mujer. Muchos querían que se vaya pero lo veían imposible, era una persona que se veía con mucha impunidad, como dueño del pueblo, con contactos con el gobernador y los dueños de la provincia. Fue el proceso más duro que tuvimos. Con la carpa desde marzo hasta septiembre, el día en que se fue.”

Sobre el violador cirujano Martin Aramayo
El caso de Martín Aramayo es uno de los que lleva la Casa de la Mujer, logrando algunos resultados importantes (revocación por la Sala de Apelaciones de la falta de mérito dictada por Juárez).
El médico abusaba sexualmente de sus pacientes al momento de sacarles los puntos, y solo consumaba esa conducta delictiva cuando la víctima, sin consentir, se quedaba inmovilizada y sin reacción en base a la estudiada “indefensión”. La “indefensión” es una reacción más que habitual en las víctimas de abuso sexual, sin embargo suele ignorarse por la Justicia, al punto que suele absolverse a los autores cuando esta es la reacción de la víctima. Porque los jueces atribuyen a esta indefensión la calidad de “consentimiento” en el ataque sexual denunciado. A fin de lograr Justicia en casos como el de las víctimas de Martin Aramayo, especialmente en el caso de J., es que este es uno de los debates a profundizar por el movimiento de mujeres en general. Teresa nos cuenta su experiencia con este médico: Yo he sido una de las víctimas. Después que me operaron de vesícula por segunda vez, me llevó a un cuartito y puso llave a la puerta. Entró a sacarme los puntos. Ahí al lado saca sus genitales y me dice ‘ chupámela’. Yo le dije ‘¡doctor que esta haciendo!’ y parece que grité porque el se fue y no apareció mas nadie, ni una enfermera. Yo me tuve que fajar sola y salí. N o conté nada. Hasta que cuando fue el caso de J. la sociedad estaba dividida por lo ocurrido, entonces yo conté lo que me había ocurrido”.
A J. le pasó exactamente lo mismo. Martín Aramayo, luego de sacarle los puntos en su consultorio, la llevó al baño y la sometió sexualmente, obligándola a realizarle sexo oral. Luego la joven le contó a su primo, y la denuncia policial motivó la detención del médico, y una marcha en el pueblo con familiares e integrantes de la Casa de la Mujer María Conti. El juez Argentino Juarez liberó al médico, sin producir algunas pruebas y con otras pendientes, por lo que la apelación logró que se revoque la falta de mérito dictada. Pero Aramayo sigue en libertad, beneficiado con la Justicia que, aunque con otro juez, sigue garantizando la impunidad de los violadores con la indefinición procesal, más en casos como estos, donde se suman la “indefensión” de la víctima y la participación de la Casa de la Mujer María Conti, que por su esencia promete “lío” ante una decisión contraria a llevar a juicio oral al violador.  

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